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El negocio de la deuda pública: La banca española se forra con dinero barato del Banco Central Europeo

Cigala News

Una muestra más para conocer que el sistema económico capitalista es una auténtica estafa a la gente. Incluso en ésta, su vertiente financiera, es decir, la que no tiene que ver con la economía real (producir cosas que se consumen).

Si la economía de muchas familias de los países occidentales se había convertido en una falsedad económica, puesto que se vivía y consumía, mediante el inducido mecanismo de los préstamos e hipotecas, “a cuenta†de lo que se iba a ingresar en el futuro, los propios estados occidentales, en todos sus niveles administrativos, funcionan de la misma manera. El estado español por ejemplo cada día sale a “los mercados†a pedir créditos para atender a sus pagos urgentes. Hace décadas que se vive a crédito y la economía real del estado (es decir, su capacidad de recaudar impuestos gravando a las personas y empresas que producen riqueza) va muy por detrás de sus finanzas (es decir, su capacidad de que otros le presten lo que le falta para pagar todos sus gastos, incluidos los intereses de préstamos anteriores). Tal cosa tiene que ver con algo que llaman “burbuja financiera†, la cual quizá un día podría estallar a pesar de que no se hable de ello, como sucedía con la inmobiliaria hace unos años. Es de creer que si se pincha la burbuja financiera, nos vamos a reír un rato.

¿Quién son los mercados? Sobre todo los bancos. Bancos de varios países e incluso el tesoro de otros estados más fuertes. Pero en nuestro caso, sobre todo son los bancos españoles. “Los mercados†esos que tanto nos cacarean y nos venden como una especie de coco, son el BBVA, el Santander, la CAM o Bankia; no hay que buscarlos mucho más lejos. ¿Y de donde sacan estos bancos el dinero para prestárselo al estado español y que éste lo pueda repartir a manos llenas –por ejemplo- entre políticos corruptos y contratistas militares? Muy sencillo. El Banco Central Europeo crea dinero nuevo –es decir, emite moneda- y ese nuevo dinero se lo presta a los bancos españoles (y al resto, claro) a un sorprendente interés del uno por cien. Con ese dinero los bancos atienden a los estados que están empeñados hasta las cejas y se aprovechan de sus dificultades de solvencia para prestarles pasta a intereses del cuatro, el cinco, el seis… por ciento. ¿Se dan cuenta del negocio para los bancos sin apenas mover un dedo?

Podríamos preguntar ¿y por qué el Banco Central Europeo no presta esos nuevos dineros directamente a sus estados miembros a un uno por ciento? Buena pregunta. Algún economista avispado y más ducho que nosotras en el tema nos lo podía contestar resumidamente.

Por aquí nos atrevemos a dar alguna pista: ¡Ay, amigo!, porque los bancos son fundamentales para la supervivencia del sistema capitalista. No hay capitalismo sin bancos, sean privados o estén en manos de los estados, que para el caso que nos toca a la gente de a pie, viene a dar exactamente lo mismo, por mucho que algún rojillo neokeynesiano nos quiera vender el mito de la maravillosa banca pública nacionalizada.

Los estados europeos han acordado que el BCE preste barato a los bancos, y no a ellos mismos, que en definitiva, y aunque les guste hacerse la víctima y parecer que no tienen nada que ver, son los que mandan y los que regulan con leyes el funcionamientos de las instituciones económicas. No lo hacen por masoquismo o estupidez (más quisiéramos), sino para que el sistema bancario de la UE no pierda posiciones en el reparto mundial-planetario del botín y las economías de nuestros países puedan seguir contando con unos bancos “nacionales†sólidos y solventes que las sostengan. Porque aquí hablamos mucho de bancos y estados, pero la gran parte de nuestras economías resulta que es privada, y de hecho el estado en el concierto económico de lo importante no es mucho más que una especie de vampiro que parasita la economía particular con los impuestos. La economía privada de nuestros estados capitalistas no puede vivir sin la financiación y liquidez que le proporciona la banca. Y fíjense que la cosa económica a nivel mundial está tan chunga que algunos bancos europeos ni por esas aguantan y precisan de “rescates†por parte de los estados para poder seguir ofreciendo su “beneficiosa†participación al sistema económico europeo. Es decir, que hace falta que sus estados correspondientes les enchufen millonadas a fondo perdido para evitarles la quiebra.

Rajoy habla mucho estos días de frenar el "déficit público", es decir, de sanear un poco las cuentas del estado. Pero eso es lo de menos. Lo que realmente importa que esté saneado si se quiere que la economía de nuestros países funcione y no dejemos de ser un país rico y explotador de otros, es la banca. ¡Vamos chicos, apretémonos el cinturón un poco más para salvar a nuestros banqueros! ¡Hagamos un esfuerzo por nuestro país! Los políticos lo tienen más que claro, y de ahí que, aunque en la tele no hablen de otra cosa que de las cuentas públicas, la mayor cantidad de sus esfuerzos estén dedicados a fortalecer a los bancos. ¿Qué explicación le encontraban si no al hecho de que los políticos que mandan aquí lleven tanto tiempo dando esquinazo a una medida de tanto sentido común como la dación en pago? El estado salvará a los bancos -privados pero nacionales (que no es oxímoron ninguno)- a costa del dinero de la propia administración si es necesario. Porque la institución estatal tiene riñón para aguantar crisis y más crisis y ya vendrán bonanzas para que pueda volver a jugar a ser poli bueno repartiendo a la gente los servicios del "estado de bienestar". Y porque, qué diablos, estado y capital vienen a ser lo mismo. Hoy por tí, mañana por mí.

¿De donde sacan los estados el dinero para este “rescatar†bancos, y en algunas ocasiones –como Grecia- también estados? Pues de nuevos préstamos que les hacen los mercados. Esto cierra el círculo, que como pueden ver es vicioso. La burbuja financiera crece y crece y los estados cada vez deben más dinero a los mercados, es decir, a los bancos. Los bancos ganan dinero, a veces mucho dinero, pero a veces ni eso les basta para competir con otros bancos mucho más agresivos de otros lugares del mundo.

Y la guinda del pastel. Una vez el estado, tras permanecer años en esa dinámica, está endeudado hasta las cejas con los bancos nacionales y de otros países, se quita la máscara y ya sin tapujos se muestra como lo que es: una engrasada máquina cuyo fin es extraer de la población hasta la última gota posible de riqueza y depositarla en manos de una pequeña minoría de asquerosos millonarios. Vean el caso de Grecia. Por supuesto los políticos gestores y burócratas del estado alguna migaja se llevan. Y si la gente se insurrecciona, pues para eso está la policía, la cárcel y en última instancia el ejército. Vean el caso de Egipto.

http://www.grupotortuga.com/El-nego...



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