Esquerra Unida Els Verds Ajuntament d’Aldaia

INFORME DE LA COMISIÓN EJECUTIVA ANDALUZA sobre elecciones municipales. 29 mayo 2015

Aprobado con cuarenta votos a favor y dos abstenciones

1. CONTEXTO POLÍTICO GENERAL

La tasa de personas en riesgo de pobreza o exclusión social sigue avanzando en España y ya representa más del 30% de la población. En Andalucía los índices son aún más alarmantes: el 42,3% de la población andaluza se encuentra en esta situación, con un porcentaje de personas desempleadas que no baja del millón (1.400.000 en el caso de la EPA). El lema “Pan, Trabajo, Techo y Dignidad“ sigue más que vigente como ideario para nuestra acción política, en una apuesta por la construcción de un Nuevo País en el que los municipios, parte fundamental del Estado, deberían jugar un papel trascendental para ello.

Vivimos momentos complicados para una izquierda que, como IU, apuesta por una salida de la crisis democrática, social y anticapitalista; el objetivo, un proceso constituyente y de ruptura con la CE de 1978; el medio, una política de alianzas que desemboquen en un Bloque Social y Político de carácter alternativo.

Una lectura adecuada de los resultados de las últimas elecciones autonómicas y municipales, en el actual contexto social y político indica que, de forma general, las candidaturas, cuando han sido realmente unitarias, han estado en condiciones de disputar la hegemonía electoral al bipartidismo en la medida que han canalizado los deseos de cambio de una gran parte de la mayoría social trabajadora afectada por la crisis.

Es histórico que un número importante de capitales y ciudades importantes vayan a estar gobernadas por espacios alternativos unitarios, como son los casos de Madrid, Zaragoza y Barcelona. Por el contrario donde la constitución de estos espacios ha fracasado el bipartidismo mantiene su hegemonía.

Es posible derrotar electoralmente al bipartidismo en las próximas elecciones generales, si se consigue un espacio de unidad que referencie en el imaginario de quienes sufren la crisis la posibilidad de una ruptura con la situación actual que les permita recuperar derechos y libertades y ofrezca una salida social y democrática de la crisis. En ese sentido cobran fuerza las conclusiones de la Comisión Ejecutiva Federal del pasado lunes, 25 de mayo, que resumía Cayo Lara en el anuncio de “una gran alianza que posibilite sumar el máximo número de fuerzas“, de conformidad con lo aprobado en la X Asamblea Federal de diciembre de 2012.

Izquierda Unida tiene la responsabilidad de ser un agente activo, desde una identidad que se refuerza en la convergencia, en el desarrollo de un proceso constituyente para todo el Estado a través de un FRENTE AMPLIO DE IZQUIERDA que ponga fin a esta etapa negra de nuestra país. Nuestra apuesta es firme por la ruptura democrática y por la renovación total que requiere nuestra democracia una vez que la actual Constitución de 1978 está completamente superada, y se convierte en un problema como se ha demostrado con la sentencia del Tribunal Constitucional en relación con el Decreto Andaluz de la función social de la vivienda, en el que, bajo la excusa de supuestas injerencias en competencia en economía, se refleja el pensamiento e imposición de la Troika contra la mayoría social. Los votos particulares de nada menos que tres magistrados de un tribunal de once refleja también la voluntad de imponer unas tesis contra nuestro Decreto Antidesahucios que ya anuncia lo que ocurrirá con el recurso que el gobierno del Partido Popular elevó al TC argumentando riesgos del sistema financiero. El gobierno andaluz, los Ayuntamientos andaluces deben iniciar una movilización para que el Partido Popular retire el recurso y propondremos para el próximo Consejo Andaluz la constitución de la Red de Municipios contra los desahucios y defensa de los consumidores frente a los productos hipotecarios, entre cuyas primeras actuaciones resolverán exigir al Gobierno central la retirada del recurso ante el TC y la entrada en vigor de dicha Ley. Si con la reforma del artículo 135 el bipartidismo anunció un nuevo hito de la superación de la CE de 1978 sentencias como la del TC revelan que vale la pena la apuesta por una alternativa de gobierno, de sociedad y de Estado –principios fundacionales de Izquierda Unida- para desalojar el bipartidismo también del TC.

El sistema ha puesto en marcha una ofensiva lampedusiana con el objetivo de mantener los beneficios de la oligarquía financiera especuladora a costa del pueblo trabajador. Ha potenciado un nuevo sistema de partidos que amortigüe las posibles pérdidas de apoyo social y electoral que sufre el bipartidismo y neutralizando la movilización social trasladando la tensión política y la indignación ciudadana al ejercicio individual del voto y a las tertulias de televisión.

En esa estrategia, era algo fundamental e imprescindible, dividir y debilitar a la IU anticapitalista y republicana que subía en las encuestas y que se negaba a una Ley de punto final para la corrupción y a entrar en el juego de una segunda transición. También nuestros errores han contribuido a ello. El resultado: hemos desaparecido institucionalmente de la Comunidad de Madrid, de la valenciana o la murciana. Por tanto vivimos en momentos de excepcionalidad en el que es importante acertar, evitar para ello discursos divergentes que confunden nuestro electorado, y asumir el discurso aprobado en la última Asamblea Federal que define nuestra estrategia política claramente. Hay un viento con clara aspiración de cambio a la que esta organización no puede estar ajena.

2. ELECCIONES MUNICIPALES EN ANDALUCÍA

El 22 de marzo, tras las elecciones autonómicas, esta organización se propuso recuperar desde el minuto 1 el apoyo electoral para las elecciones municipales del pasado 24 de mayo. Pese a lógicos temores e incertidumbre ante un contexto de fragmentación de la oferta electoral en el mismo espacio polítco, el trabajo colectivo realizado en este tiempo ha sido una de las claves de los resultados de las Elecciones Municipales, y nunca ha tenido más sentido ese concepto colectivo: miles de candidatos y candidatas y una militancia cohesionada y trabajando codo con codo hasta el último día de campaña han dado unos buenos resultados para afrontar el trabajo político de los próximos años. La austeridad de gasto electoral hace más relevante y nos enseña cuán importante es el trabajo militante, el de los propios recursos donde en las grandes ciudades ha tenido una carácter casi heroico, añadido a la negligente gestión del mailing, de lo que esta comisión ejecutiva pide explicaciones a su responsable y para ello elevará esta queja y petición de responsabilidad a los órganos federales. Y cómo asumimos como axiomas -supuestamente tan evidentes que ni nos molestamos en demostrar- hechos que la realidad desmiente: ni un gran presupuesto garantiza buenos resultados, ni un presupuesto escuálido –la mitad de 2011 ha sido este- es señal de malos resultados. Eso sí, hay una verdad inalterable que es la del valor de la militancia extraordinaria de esta organización.

Y no ha sido fácil. El fantasma de la desaparición institucional en algunas grandes ciudades, la incógnita del comportamiento electoral en las ciudades medias o cómo repercutiría electoralmente la no culminación de procesos de convergencia eran amenazas que se cernían sobre la campaña electoral, mezclada igualmente con el debate de investidura del gobierno andaluz. Al respecto, debemos considerar que el discurso coherente y firme en la posición política sobre la investidura del nuevo gobierno andaluz ha permitido tener una voz diferenciada y que ha marcado al de otras fuerzas políticas emergentes. Y sobre todo ha sido coherente con lo expuesto en la campaña electoral, lejos de ambigüedades que podrían haber dañado expectativas electorales y debilitamiento organizativo en un momento de necesidad de tensionar a la militancia, personas simpatizantes y votantes.

Nuestro NO a la investidura de la candidata del PSOE fue político, al giro a la derecha del Partido Socialista que niega el diálogo y pluralismo que definen la realidad del nuevo arco parlamentario y en un ejercicio de soberbia pide un cheque en blanco como si tuviera una mayoría absoluta que la respaldara. Es un NO a la falta de compromiso con las principales medidas que defendimos en nuestra campaña como las medidas más urgentes que necesita Andaluíca: una banca pública que abra el crédito al tejido productivo –principal necesidad de la economía andaluza-; una ley de agricultura y soberanía alimentaria que tenga en el banco de tierras y en la protección al pequeño productor sus prioridades; una ley que garantice los suministros mínimos vitales a las familias andaluzas que pasan por dificultades –en torno a 137.000-; la protección de los derechos públicos que más se han resentido por la crisis, con la recuperación de las jornadas al 100% en sanidad, el refuerzo en educación (Secundaria y FP) y reorganización de los servicios sociales.

¿Por qué considerarlos unos buenos resultados sin caer en autocomplacencia, pues no hay razones para ello? Por varias razones: la primera, porque se ha recuperado el apoyo electoral (11,20%) similar al de 2011 (11,84%) en un escenario radicalmente diferente, donde hemos pasado de una generalización de tres fuerzas políticas en los Ayuntamientos a una de –como mínimo- cinco; la segunda, porque la emergencia de otras ofertas electorales ha erosionado el bipartidismo, no a IULVCA, aunque ha frenado obviamente unas expectativas más halagüeñas; la tercera, porque seguimos siendo la tercera fuerza política en Andalucía con arraigo en el territorio, liderazgo social y político resultado de un trabajo coherente, pegado al terreno, cercano en la comunicación y solvente en la gestión, y una lectura acertada del momento político traducido con carácter general en una natural renovación de listas y de referencias políticas en los municipios presentados; en cuarto lugar, porque mantenemos el número de municipios donde somos mayoría, con un aumento del 60% de mayorías absolutas (de 69 Ayuntamientos donde somos primera fuerza política, en 48 de ellos -30 en 2011- lo es con mayoría absoluta), que demuestran que con una gestión genuinamente de izquierdas se consigue el respaldo mayoritario; pero que deben ser una señal de que ese apoyo puede dilapidarse si no lo interpretamos con humildad política; y en sexto lugar, porque este resultado nos permite afrontar cuatro años de trabajo político local, no exento de dificultades, con un nuevo perfil del trabajo institucional en la oposición: menos entregado a la gestión y procedimientos institucionales y más enlazado con la movilización social, el trabajo en la calle y la creación de alianzas desde el activismo. Será el activismo el motor del trabajo institucional, que debe nutrirse de aquél de modo fundamental.

Hemos de destacar la fortaleza en el medio rural, permanente desde 1983, con organizaciones muy arraigadas al territorio, y son base de acción política ejemplar, pero insuficiente para formar parte de un proceso de transformación andaluz, donde el 50% de la población se concentra en los 29 municipios de más de 50.000 habitantes. Para realizar un buen diagnóstico interpelamos a los consejos provinciales a que realicen una evaluación de resultados –y de la convergencia- rigurosa y detallada, más allá de la coyuntura, que permita detenernos en las fortalezas y debilidades, en los riesgos y oportunidades del momento político para desarrollar una estrategia de trabajo acertada. Conocer el comportamiento electoral donde se ha participado en coalición siendo minoría o mayoría será también una de las variable a tener en cuenta en dicha evaluación, así como el estancamiento cuando no la desaparición en muchas ciudades medias.

Defendimos y defendemos la reivindicación de unos Ayuntamientos fuertes para hacer política en favor de la mayoría social, que contribuyan a la salida de la crisis liderando y colaborando con nuevos modelos económicos en diálogo con el tejido productivo, que recuperen los servicios privatizados como garantía de una politica social justa, y sean adalides de la transparencia y la participación activa de la gente simbolizando en las bolsas locales de empleo esa transparencia contra el clientelismo asfixiante y paralizante de una democracia que queremos avanzada. La lucha contra la pobreza y la exclusión social a través de un Ingreso Mínimo, la reactivación de la economía para la creación de empleo, unos servicios públicos de calidad que recuperen los derechos laborales de quienes los llevan a cabo, y la transparencia como principal antídoto contra la corrupción constituyeron la troncalidad de nuestro discurso. Porque queremos municipios para la igualdad, que se sustancien en concejalías específicas que desarrollen los Planes Integrales de Igualdad. También nuestro compromiso nítido para desalojar al bipartidismo de los Ayuntamientos, especialmente para garantizar con IU el desalojo de los gobiernos reaccionarios del PP que hegemonizaban los grandes municipios y abrir paso a políticas de izquierda que no garantiza la otra pata del bipartidismo.

Sobre esos criterios se abordan los escenarios postelectorales para la constitución de los Ayuntamientos el próximo 13 de junio. No habrá pactos globales o acuerdos marcos de carácter general, sino condiciones y criterios para abordar acuerdos puntuales que aspiren a los objetivos antes expuestos, teniendo en cuentra que investidura y pacto de gobierno son cosas diferentes y responderán, en consecuencia, a planteamientos políticos diferenciados. Es hora de la Política con mayúscula, de debates en la calle de forma ampliada y abierta, de reforzar alianzas en estos ámbitos de decisión y deliberación, del regreso del eje izquierda/derecha, de centrar en estas dos semanas los problemas de la gente, que sea eso el grueso de cualquier conversación política es el éxito de hablar y poner en la primera línea las aspiraciones y preocupaciones de la mayoría social a la que queremos representar y para quien desarrollamos nuestro trabajo político. Y un método- marco: será con la participación activa y decisoria de la militancia y personas simpatizantes a través de consultas, como siempre hemos hecho para adoptar posiciones conjuntas, no fragmentadas, de nuestra organización; un calendario para el debate y la resolución, y un seguimiento de la dirección andaluza que garantice la cohesión de las decisiones políticas a través de una Comisión creada al efecto.

3. PROCESOS DE CONVERGENCIA

Nada ha sido fácil. Ni lo va a ser. Los procesos de convergencia que iniciamos tras las elecciones europeas de mayo de 2014 han sido manifiestamente mejorables, a pesar de que hubo una directriz muy clara –y temprana diríamos- por el Consejo Andaluz, con una comisión de seguimiento que estuvo reuniéndose hasta diciembre y resolviendo en aquellos procesos cuando retrocedían o avanzaban. Fueron razonables las quejas por lo que se entendía una delegación de responsabilidades que desorientó al principio a los ambitos locales y comarcales, donde se han dado experiencias muy diversas y no homologables entre sí. Sí fueron acertados sin embargo los criterios que se aprobaron en los órganos colegiados para identificar verdaderos procesos de convergencia. En todo caso se constata que apenas si han existido procesos unitarios, que difícilmente iban a producirse cuando por otras partes ha habido nula voluntad conseguirlo. ¿Hay una excepción andaluza? Los procesos de convergencia en otras ciudades del resto de España han sido exitosos cuando han devenido en listas unitarias: Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Coruña, Santiago o Alicante –en las que ha participado IU-, y en Madrid, con una gestión nefasta de nuestra organización, ajena a esa ola de entusiasmo en la capital del Estado (deben tomarse medidas urgentes sobre federaciones cuyas –malas- decisiones afectan al conjunto de la organización). En consecuencia procede elevar a la próxima reunión de la Presidencia Federal de Izquierda Unida una propuesta para una nueva etapa en la Comunidad de Madrid que acoja a quienes fueron coherentes con las resoluciones federales y regresen a Izquierda Unida, para lo que se deberán determinar las decisiones que sirvan para el cumplimiento de estos fines. El proyecto federal es determinante para el futuro de las partes, también de Andalucía.

La frustración de esas listas unitarias en Andalucía han impedido un escenario similar al resto del país (las coaliciones electorales por sí mismas no acumulan apoyo). O lo que es lo mismo, la resistencia de representación en las grandes ciudades se habría convertido en un escenario de hegemonía o disputa al PP de los Ayuntamientos como protagonistas de ese cambio. En este momento la suma multiplica, y la división resta. El caso de la Comunidad Valenciana ha sido descarnado: solo tenemos representación –y destacada- en Alicante, con lista unitaria, y ha desaparecido la representación institucional en Valencia y Castellón.

La existencia de una organización cohesionada como es IU Andalucía, definitivamente, ha permitido afrontar unas difíciles –una más- elecciones municipales con solvencia y recuperación de apoyo que nos debe servir de estímulo, fuerza y empuje para el inmediato escenario electoral, del que no se debe descartar nada, ni siquiera nuevas elecciones andaluzas, ante las que IULVCA está preparada.

Nadie por sí solo es palanca de cambio –la comparación de la candidatura municipal AhoraMadrid con las autonómicas en la misma ciudad es el dato más revelador: recoge aquélla dos tercios de los votos que fueron a IU en las autonómicas, el doble de los votos que PODEMOS y el 40% de los que el PSOE había recibido en las autonómicas; es decir, la candidatura de unidad derrota al PSOE, se lleva el grueso de los votos de IU y supera en casi el doble a PODEMOS-.

En el contexto actual, y en coherencia con las resoluciones de nuestros órganos federales, hacemos un llamamiento solemne a las plataformas, mareas, organizaciones sociales y políticos, sindicales y asociativos, a seguir en un proceso de unidad de luchas que tienen en las Marchas de la Dignidad, el nuevo Convenio para uso norteamericano de la Base áerea de Morón, el Tratato comercial de EEUU y la UE, las reivindicaciones laborales o los desahucios cinco de los frentes más simbólicos y trascendentales para el futuro de Andalucía; el primero, políticamente, es un espacio de encuentro en lo concreto del aspirado Bloque Político y Social; el segundo, porque hace de Andalucía un territorio al servicio de la doctrina de los EEUU contra la paz mundial y en África especialmente; el tercero, económicamente por las consecuencias trágicas en el campo andaluz – el acuerdo PP-PSOE sobre arbitraje privado en el TTIP es un avance muy preocupante-, el cuarto laboralmente para una clase trabajadora que no se convierta en clase precaria; el quinto para la configuración de una sociedad andaluza justa y de iguales. En esos procesos donde no se miran los carnets ni las identidades pero sí las coincidencias en lucha y apuesta por una alternativa se crearán las mejores condiciones para la aspiración de listas unitarias que reflejen las aspiraciones de cambio en nuestro país, lejos de convergencias tácticas o electorales que dificultan una convergencia política estretégica.

Y en esos espacios, en el trabajo de la pata social se debe fortalecer la organización con una hoja de ruta de convergencia más definida, más afinada –forjada en la movilización y en la coincidencia programática antes que en su traducción electoral-, con eliminación de divergencias de discursos, adecuada y específica para las grandes ciudades y para las ciudades medias, donde tenemos dificultades para crecer en alianzas y apoyo, y por último con claridad en las propuestas y criterios.

Tenemos condiciones para ello, con una militancia a la que reconocemos y agradecemos el esfuerzo colectivo realizado, su constancia y trabajo en condiciones casi heroicas en estas elecciones municipales que han permitido que esta organización siga siendo la tercera fuera política y tenga mucho que decir en el futuro de Andalucía y en el resto del Estado, donde debemos participar activa y solidariamente con el proyecto federal, que requiere de nuestro esfuerzo, y con nuestro apoyo al candidato a la Presidencia del Gobierno de España, Alberto Garzón, en el trabajo compartido por contribuir a construir un nuevo país.

„El proceso constituyente sigue abierto. No es que no haya llegado o no vaya a llegar, como pretenden hacernos creer quienes todavía piensan en términos del siglo XX. Ya está aquí, porque todo cambia. La cuestión es hacia dónde se da ese proceso constituyente. Pidámosle a la izquierda, exijámosnos a nosotras, altura de miras para estar a la altura del momento político. No nos jugamos las próximas elecciones sino las próximas generaciones.“ Alberto Garzón.



Compartir
Compartir/Guardar/añadir a favoritos

Portada del sitio | Contacto | Mapa del sitio | | Estadísticas de visitas | visitas: 291437

Seguir la vida del sitio es  Seguir la vida del sitio INFORMACIÒ  Seguir la vida del sitio local - comarcal   ?    |    Los sitios sindicados OPML   ?

Sitio desarrollado con SPIP 2.1.2 + AHUNTSIC

Creative Commons License