Esquerra Unida Els Verds Ajuntament d’Aldaia

Epitafio de la Transición

Juanjo Llorente

Es un error pensar que la historia la hacen los prohombres, cuyo preclaro juicio consigue otorgar alguna prosperidad al conjunto de la población. Frente al ensalzamiento que se viene haciendo desde las instituciones de Adolfo Suárez, como rutilante “padre†de la democracia merecedor de los máximos honores con carácter póstumo, no podemos sino denunciar tanta manipulación e instrumentación interesada de la figura de un ex presidente sin memoria y larga y oscura trayectoria, fácil de documentar históricamente.

Y es que no son los prohombres quienes hacen la historia, la hacen los pueblos, los trabajadores y trabajadores, con su sufrimiento y sus sueños. Un sufrimiento impuesto por el afán explotador y expoliador de una minoría, los más ricos, que para seguir acumulando el poder y la riqueza, necesitan cada vez mayor desigualdad social y económica y menores derechos y libertades colectivas. Y unos sueños como los que en su día, aun no hace mucho, 83 años, los trabajadores y los pueblos de España impusieron mediante la proclamación de la II República. Es decir, de una sociedad y régimen políticos que aun hoy siguen resultando el referente social, ético y humanamente más avanzado de toda la historia de nuestro país y territorio.

El penúltimo fin de semana de este mes de marzo del 2014 reviste ciertamente un carácter histórico, porque el sábado 22 M se produjo en Madrid un pronunciamiento por la dignidad de los trabajadores y los pueblos de España con pocos precedentes: 8 columnas perfectamente organizadas convergieron en una manifestación de cientos de miles exigiendo la dimisión del gobierno de la nación y el cambio social. Exigiendo una vida digna, trabajo, techo, servicios públicos y derechos que hoy no se disfrutan.

Se trató, por esto mismo, de una demostración capaz de trascender la indignación crónica de tantos despertando nuevas esperanzas para muchos y muchas. Una demostración que al mismo tiempo puso de relieve, de manera incuestionable, la incapacidad para atender estas exigencias básicas por parte del vigente régimen de monarquía parlamentaria bipartidista.

Justo al dia siguiente murió un hombre digno de todos los respetos como las demás personas, y un político que alcanzó un papel protagonista en un proceso mal llamado de “transición democrática†desde la dictadura fascista de Franco. Transición que, apenas un día antes, el 22 M, acababan de enterrar las aspiraciones y anhelos incumplidos de los y las manifestantes por la dignidad. En torno a 2 millones.

Hoy la vida sigue y la lucha continua, fortalecida. Porque sólo los pueblos han de ser los dueños de su historia.



Compartir
Compartir/Guardar/añadir a favoritos

Portada del sitio | Contacto | Mapa del sitio | | Estadísticas de visitas | visitas: 291437

Seguir la vida del sitio es  Seguir la vida del sitio PARTICIPACIÒ  Seguir la vida del sitio Tribuna d’opiniò   ?    |    Los sitios sindicados OPML   ?

Sitio desarrollado con SPIP 2.1.2 + AHUNTSIC

Creative Commons License