Esquerra Unida Els Verds Ajuntament d’Aldaia

Nadia Krúpskaya contra el fascismo

Marcos G. Sedano

En la Plaza Lenin de Donetgk, la bibliotecaria, señora Konctantínovna, reparte soflamas mientras canta una vieja canción:

"¡De pie enorme país, de pie hacia la muerte!,

contra la oscura fuerza fascista, contra la horda del mal

...que nuestra ira azote como ola...

Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada...".

Sobre el papel que entrega a los viandantes puede leerse:

"Trabajadores de Moldavia, Polonia, Rumanía, Bulgaria... ¡Despertad! ¿no oís a las maquinas del fascismo abrir las fosas comunes donde enterrarán a vuestras hijas e hijos?."

Bajo el frío cielo de la noche de Ucrania, Nadia sigue cantando:

"¡No desafíen sus negras alas, a volar sobre nuestra Madre Patria!

 ¡No desafíen pisar nuestros bastos campos!

 Que nuestra ira azote como ola...

 Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada..." 

Nadezhda, ya rodeada de gente que la sigue a coro, interrumpe la canción y grita: 

"¡Mandarines de occidente!... Vosotros que alimentasteis al Pintor de Brocha Gorda, que subvencionasteis la creación del III Reich, mandáis de nuevo a los buitres del fascismo sobre nuestra Patria; esta vez, para devorar las ruinas de la Unión Soviética, (maldita la hora). Trabajadores del Mundo, ciudadanos de Europa, ¡despertad!; ¿no oís cómo las máquinas del fascismo abren las fosas comunes donde enterrarán a vuestras hijas e hijos?".

Nadia calla, mientras el coro al compás de un acordeón continúa cantando:

"Pongamos una bala en la frente de los parásitos fascistas!

¡Hagamos un talud para tal raza!

Que nuestra ira azote como ola...

Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada"

El coro vuelve a guardar silencio, mientras un obrero de la mina Servernaya habla:

"Los lobbies internacionales están llenando de cruces gamadas los parlamentos de la "Europa democrática", desde Grecia hasta Inglaterra. Necesitan disciplinarnos aún más para garantizar su botín. Y llenarán nuestros armarios de uniformes y nuestras almas de luto, si no se lo impedimos..."

Una mujer de edad toma la palabra, mientras los asistentes la siguen con la mirada:

"La cacería comenzó el mismo día que cayó el Muro de Berlín. El objetivo no es Kiev, esa ciudad sólo es el hotel donde se hospedan los cazadores. El trofeo que persiguen, es la piel del tigre ruso para asfixiar al dragón chino, utilizando lo poco que les queda: el Ejercito Imperial"

Nadia Krúpskaya toma de nuevo la palabra:

"Mientras los pueblos duermen, el Eje, Washington, Londres, Berlín...toman café en la mesa de la OTAN. La guerra siempre fue una alternativa para el capital, en tiempos de crisis"

El coro reanuda la canción:

"Que nuestra ira azote como ola...

Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada..."

Esta noche, mientras los sistemas de defensa de la OTAN y del Ejercito Ruso están en alerta máxima, en Kiev, Járkov, Odessa, Sebastopol, Moscú..., habrá mujeres y hombres que se amen y acaricien hasta llegar al éxtasis. Yo sin embargo, esperando el amanecer, miro las barcas que salieron a faenar y dibujo una gaviota con una rama de olivo en el pico, con una leyenda que dice:

"¡Ciudadanos del Mundo, Uníos, los misiles del genocidio apuntan a vosotros!"

.

Puerto Bayyana, al levante de Andalucía.

Marcos G. Sedano



Compartir
Compartir/Guardar/añadir a favoritos

Portada del sitio | Contacto | Mapa del sitio | | Estadísticas de visitas | visitas: 292268

Seguir la vida del sitio es  Seguir la vida del sitio PARTICIPACIÒ  Seguir la vida del sitio Tribuna d’opiniò   ?    |    Los sitios sindicados OPML   ?

Sitio desarrollado con SPIP 2.1.2 + AHUNTSIC

Creative Commons License